OSOS EN EL AGUA

¿Son necesarios los cambios? ¿Se puede cambiar? ¿Realmente queremos cambiar? ¿Estamos preparados para cambiar? ¿Es necesario cambiar de posturas cómodas para buscar posturas incómodas y abandonar el lugar plácido que era nuestra existencia? ¿Son la placidez, la comodidad, un error? ¿Tenemos la obligación de rescatarnos? ¿Estamos destinados a cambiar el mundo? Estas son las preguntas que me haría si fuera un oso en el agua. Un oso en el agua, con sus pasos lentos, siempre sabe cubrir sus necesidades. Osos en el agua es un espectáculo escénico de 55 minutos de duración con dos intérpretes en escena que mantienen unos diálogos ácidos y directos. Nos ponen el dedo en la yaga mientras nos hacen reír y reflexionar en relación al hecho de cambiar. Osos en el agua habla del cambio: de la posibilidad de cambiar y también de la posibilidad de no hacerlo; de la capacidad de algunos de adaptarse a los cambios y de la resistencia de otros ante cualquier cambio. Osos en el agua parte de la premisa (acertada o no) de que para realizar un cambio de verdad hay que tocar fondo, hay que visitar el lado más oscuro de uno mismo. Por eso el escenario se convierte en el fondo, el agujero en el que se encuentran actores y espectadores. Labuena Compañía con este espectáculo lleva al teatro un tema que se encuentra muy presente en nuestra actualidad: el hecho de cambiar, de evolucionar, de reinventarse. Y lo hace utilizando la representación con un lenguaje teatral pero también la presentación, saliendo de toda teatralidad. Utiliza el texto, la danza, la performance, el vídeo y la música. En Osos en el agua el espectador forma parte activa de la pieza, de manera física y de manera intelectual, el teatro acontece una experiencia real, algo presente e inmediato con escenas que se crean al momento, con la participación e implicación del público; otras son el resultado de un viaje por lugares estéticos a la vez que poéticos.